Todo empezó con Peio y María
Desde una tienda familiar en Figueres hasta los primeros pasos en Cadaqués, su amor y oficio fueron el inicio de todo.
La historia de Ceràmiques Clara Saló comienza con Peio Saló y María Gabarró. Peio, originario de Cadaqués, llegó a Barcelona para hacer el servicio militar, donde conoció a María, quien venía de una familia con larga tradición en la cerámica. Juntos, decidieron abrir una tienda en Figueres, pero su conexión con Cadaqués nunca se rompió. Fue en este pueblo con mar, historia y tradición donde comenzaron a forjar el legado que sigue vivo hoy.
De la tradición al compromiso
Jaume Saló y María Daunis tomaron el relevo, consolidando la tienda en Cadaqués y transmitiendo su pasión a una nueva generación.
En los años 60, Jaume y María se encargaron de continuar el trabajo de Peio y María. Tras mudarse definitivamente a Cadaqués, abrieron una tienda que rápidamente se convirtió en un referente para la comunidad local y los turistas. Jaume se comprometió plenamente con el oficio, combinando la tradición de la cerámica con un enfoque renovado y de calidad. Su pasión por el trabajo artesanal se transmitió a la siguiente generación, que hoy mantiene viva la esencia de Ceràmiques Clara Saló.
El legado continúa
Clara creció entre cerámica, estanterías llenas de piezas y el ir y venir de quienes visitaban la tienda. Hoy es ella quien mantiene viva la esencia de Ceràmiques Clara Saló.
Siempre ha estado rodeada de cerámica, desde niña. Fue testigo del trabajo de su familia y se enamoró de este oficio tan ligado a Cadaqués. Tras la jubilación de sus padres, Clara tomó las riendas del negocio y lo modernizó, manteniendo la tradición pero integrando nuevas ideas y formas de compartirla.
Cada pieza que elige para la tienda refleja su pasión por la cerámica, su respeto por el legado familiar y su manera única de entender la tradición.
Hoy, madre e hijo
Joan se suma con ilusión y una nueva mirada. Juntos, madre e hijo miran al futuro con respeto, pasión y creatividad.
Joan se unió al negocio con el deseo de aportar nuevas ideas mientras cuidaba lo que ya se había construido. Madre e hijo trabajan hoy codo a codo para seguir compartiendo piezas que transmiten el alma de Cadaqués.
Cada día combinan la tradición de la tienda con la frescura de ideas nuevas, creando un espacio único que conecta con quienes valoran lo auténtico. El futuro de Ceràmiques Clara Saló se construye con una mirada puesta en la tradición, pero también en la innovación.
Esta historia continúa contigo
Cada pieza que compartimos contigo forma parte de esta historia. Gracias por acompañarnos.
Joan se unió al negocio con el deseo de aportar nuevas ideas mientras mantenía viva la esencia familiar. Madre e hijo trabajan hoy codo a codo para seguir ofreciendo piezas que transmiten el alma de Cadaqués.
Cada día combinan la tradición de la tienda con la frescura de ideas nuevas, creando un espacio único que conecta con quienes lo visitan. El futuro de Ceràmiques Clara Saló se construye con una mirada puesta en la tradición, pero también abierta a la innovación.
Seguimos escribiendo esta historia cada día
Nuestro día a día en la tienda, las piezas que nos emocionan y pequeños momentos que queremos compartir contigo. Puedes seguirnos también en Instagram.

